Las 5 heridas emocionales: identifícalas para sanar

El psicoterapeuta canadiense John Pierrakos y posteriormente Lise Bourbeau describieron las cinco grandes heridas emocionales que la mayoría de las personas cargan desde la infancia: rechazo, abandono, humillación, traición e injusticia. Cada una se manifiesta no solo emocionalmente sino también en patrones corporales.
Las cinco heridas
Rechazo
Origen: sentirse no deseado por la figura de cuidado del mismo sexo. Coraza: huida, evitación del contacto, sensación de “no merecer existir”.
Abandono
Origen: ausencia física o emocional del cuidador del sexo opuesto. Coraza: dependencia, miedo a la soledad, búsqueda constante de aprobación.
Humillación
Origen: ser objeto de burla o desvalorización en la infancia. Coraza: complacer a otros, dificultad para poner límites, somatizaciones corporales.
Traición
Origen: promesas rotas por figuras de autoridad. Coraza: control, hipervigilancia, dificultad para confiar.
Injusticia
Origen: cuidadores rígidos o exigentes. Coraza: perfeccionismo, autoexigencia, dificultad para descansar.
El cuerpo guarda la historia
Bessel van der Kolk lo escribió con claridad: el cuerpo lleva el registro. Las heridas no resueltas se almacenan en patrones de tensión muscular, respiración superficial, postura. Por eso el trabajo únicamente cognitivo a menudo se queda corto.
Trabajar las heridas en el cuerpo
Combino terapia individual (ACT, mindfulness) con yoga restaurativo y danza terapéutica humanista para abrir espacios donde el cuerpo pueda soltar lo que la mente todavía no nombra. Es un proceso gradual, sin forzar.
Si reconoces alguna de estas heridas en ti y quieres explorar un espacio para trabajarlas, escríbeme.
