Yoga restaurativo: cómo calmar el sistema nervioso en 20 minutos

Cuando el día fue mucho —reuniones encadenadas, una conversación difícil, mil notificaciones— el cuerpo se queda en modo “alerta”. El sistema nervioso simpático sigue encendido aunque ya estés en casa. El yoga restaurativo es una práctica suave que activa la respuesta parasimpática del cuerpo en pocos minutos.
Qué necesitas
- Una manta doblada o cojín firme
- Una toalla o bolster
- 20 minutos sin interrupciones
- Luz tenue, sin pantallas
Cuatro posturas
1. Postura del niño con bolster (5 min)
Rodíllate, sienta los glúteos sobre los talones, coloca el bolster entre las piernas y recárgate sobre él con el torso. Brazos relajados. Respira lento por la nariz.
2. Piernas en la pared (10 min)
Acuéstate con los glúteos pegados a la pared y las piernas extendidas verticales. Si molesta la espalda, coloca una manta debajo. Mejora retorno venoso y calma de inmediato.
3. Torsión suave acostada (3 min cada lado)
Acostada boca arriba, lleva las rodillas al pecho y déjalas caer a la derecha mientras la cabeza voltea a la izquierda. Cambia de lado.
4. Savasana con peso (5 min)
Acuéstate boca arriba. Coloca una manta doblada o cuscina sobre el abdomen (peso reconfortante). Brazos a los lados, palmas arriba. Respira normal y observa sin juicio.
Por qué funciona
El nervio vago se estimula con respiraciones lentas y posturas pasivas. Cuando el vago se activa, baja la frecuencia cardíaca, el cortisol y la respuesta de lucha o huida.
Si quieres profundizar en práctica somática acompañada, tengo formación en Yoga para el trauma y el estrés y Yoga Restaurativo: las 5 heridas.
